Nociones básicas del cuidado de las arboledas jóvenes
El cuidado de las arboledas jóvenes incluye todas las medidas que se llevan a cabo hasta el inicio de la poda para garantizar la calidad, la estabilidad y la estructura de las plantaciones y el rejuvenecimiento natural.
Un pilar fundamental del cuidado de las arboledas jóvenes y de los bosques frondosos es, aunque suene redundante: «La frondosidad debe mantenerse frondosa». Se considera frondosidad cuando las arboledas cuentan con árboles a partir de 2 metros de altura y de un diámetro inferior a 7 cm.
Sin embargo, las arboledas en general y su frondosidad no siempre permanecen intactas. En los últimos años, muchas tormentas han arrancado innumerables árboles; como en el caso del huracán Cirilo en 2007, que arrasó en Alemania con 15,7 millones de metros cúbicos de madera. El calor y la sequía también ponen en peligro las arboledas. Estos fenómenos meteorológicos extremos provocaron enormes pérdidas para el sector de la silvicultura. La buena noticia es que gracias a la reforestación, las arboledas se están recuperando de catástrofes pasadas.