Mejorar el suelo: mejor tierra, mejor jardín

Enriquecer el suelo hace que la tierra del jardín vuelva a estar en forma. Esta guía te ayudará a mejorar la calidad del suelo.

Una mujer sujeta un trozo de césped en la mano; en segundo plano, un césped verde y una valla de jardín

Resumen: Mejorar el suelo

  • Enriquecer el suelo es bueno para las plantas, reduce el consumo de agua y también tu carga de trabajo en el jardín

  • Diferentes formas de mejorar la calidad del suelo según el tipo

  • Indicadores

  • La primavera es la época perfecta para mejorar la tierra en tu jardín

¿Por qué es importante enriquecer el suelo en el jardín?

A veces es demasiado arenoso y otras es tan arcilloso que parece tan duro como el hormigón: no todos los jardines tienen el suelo adecuado para lo que queremos plantar en ellos. Mejorar el suelo marca la diferencia en tales casos. 

Optimizándolo conseguirás que las plantas tengan un crecimiento saludable y que tengas menos trabajo que hacer para sacarle el máximo partido a tu jardín. Un buen suelo permite ahorrar energía y recursos, permite retener bien el agua (reduciendo la necesidad de riegos frecuentes) y, además es bueno para el medioambiente porque retiene los fertilizantes y evita que éstos se filtren a las aguas subterráneas.  

Primeros pasos. En este artículo te mostramos lo que debes que tener en cuenta.

Como punto de partida para cualquier mejora del suelo, lo primero es valorar la calidad del mismo 

Calidad del suelo

El tema de la calidad del suelo es más complejo de lo que parece: Por supuesto, un suelo de buena calidad es fundamental para un buen crecimiento de las plantas. Pero, ¿cómo averigüo la calidad del suelo para saber si es necesario mejorarlo?

Excavando la tierra entre el césped y los parterres o jardineras con una pala

Un buen suelo, que no necesita ninguna mejora, es un suelo suelto y al mismo tiempo lo suficientemente estable como para que no se embarre después de un chaparrón. 

El suelo perfecto almacena agua como una esponja y luego alimenta las plantas con ella. Proporciona suficientes nutrientes para la flora que crece en él y, gracias a su textura suelta, permite la oxigención y el crecimiento expansivo de las raíces de las plantas.

La calidad de un suelo viene definida por las proporciones de sus componentes. El lodo, la arcilla y el humus son los elementos decisivos. Cuanto más equilibrada sea la presencia de estos componentes, mayor calidad tendrá. 

Por lo tanto, el equilibrio de estos componentes no solo proporciona información sobre la calidad de la tierra, sino también sobre qué necesita mejorarse.

¿Cómo se determina la calidad del suelo?

Para determinarla, hay que saber distinguir entre dos tipos contrarios de suelo: arenosos y arcillosos. 

Mientras que la arena pura es demasiado suelta y no puede almacenar agua, la arcilla retiene muy bien el agua, pero impide la correcta oxigenación de las raíces al ser muy compacto. Entre estos dos extremos se encuentra el lodo arenoso, que es la condición ideal a la que se debe aspirar. 

El lodo almacena bien los nutrientes y la arena es lo suficientemente suelta como para dar a las raíces el espacio que necesitan. El humus añadido aporta nutrientes, almacena agua y es el elemento básico para una estructura de suelo estable y duradera.

Ahora que te has familiarizado con los fundamentos teóricos, pasemos a la parte práctica. Y esta comienza con el primer paso de toda mejora del suelo: determinar el tipo de suelo de tu jardín. 

Corta un trozo de césped con tierra para determinar la calidad del suelo

Primer paso: Observar el jardín

Para saber si a tu jardín le vendría bien una mejora del suelo, debes echarle un vistazo y analizar tu rutina de jardinería. Para ello, te ayudará responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Tu jardín consume demasiada agua?

  • ¿El suelo se endurece mucho en verano?

  • ¿Se embarra el suelo cuando llueve o cuando riegas?

  • ¿Las plantas tienen un crecimiento anormal o un aspecto poco vigoroso?

Si respondes que sí a una o más de estas preguntas y no hay ninguna otra causa, es probable que tenga sentido optimizarlo.

El siguiente paso es determinar el tipo de suelo. Después de eso, puedes abordar la mejora del suelo.

Segundo paso para mejorar el suelo: Determinar el tipo 

Antes de empezar, primero debes averiguar qué tipo de suelo predomina en tu jardín. Esto es importante para acertar en las acciones de enriquecimiento del suelo de tu jardín.

Para determinar el tipo y comprobar su calidad, existen dos métodos: la prueba de compactación y la prueba del lodo. Con ambos métodos deberás tomar muestras en varios puntos de tu jardín. Es posible que las condiciones del suelo en tu jardín sean diferentes según la zona.

Un hombre sosteniendo un trozo de tierra en la mano; en segundo plano, tierra marrón y césped

Tipo de suelo: prueba de compactación

La forma más fácil de determinar la calidad del suelo es la llamada "prueba de compactación". 

Coge un puñado de tierra a la profundidad de la pala e intenta formar un cilindro, una forma de salchicha con ella. La textura de este cilindro te indicará qué suelo hay en tu jardín.  

Suelo arcillosoSuelo limosoSuelo arenoso
Se puede formar un cilindro de aspecto brillante y húmedo, con el grosor de un lápiz.Buena consistencia, ligeramente rugoso, pero se mantiene unido. Si la proporción de arena es mayor, la salchicha se descompone en varios trozos, pero se mantiene.No se puede hacer ninguna forma, se deshace continuamente 

Determinar el tipo de suelo con la prueba del lodo

Otra variante de prueba para determinar el tipo de suelo es la denominada prueba del lodo. De este modo, también puedes determinar el contenido aproximado de humus en el suelo. 

Para la prueba del lodo, toma un vaso de mermelada vacío y llénalo de tierra del jardín hasta una cuarta parte. Llena el vaso con agua hasta el borde, cierra la tapa y agita el vaso durante 30 segundos. A continuación, déjalo reposar entre 15 y 30 minutos y observa el resultado:

Suelo arcillosoSuelo limosoSuelo arenoso
El agua es turbia y en el fondo pueden verse algunos sedimentos.En la base del vaso se ha acumulado bastante arena, el agua es relativamente turbia y las partículas de humus flotan en la superficie.El agua es bastante clara, y en el fondo del vaso hay algo de arena.

Lo siguiente se aplica a todas las condiciones: Cuanto más humus flote arriba, mejor. Y cuanto más oscura sea el agua, más humus habrá en la tierra.

Identificación de otros problemas de suelo 

Sin embargo, estas no suelen ser las únicas complicaciones en un suelo problemático: a menudo, los suelos en los que no se dan bien las plantas, son demasiado ácidos o no tienen suficientes nutrientes. A continuación, te explicamos  cómo puedes reconocer este tipo de suelos ↓.  

Consejo profesional STIHL: Presta atención a las plantas indicadoras. Observa si hay algún lugar de tu jardín donde las plantas se den mejor que en el resto, ese punto es el adecuado para sacar conclusiones sobre la calidad del suelo. En la siguiente tabla hemos recopilado algunas plantas indicadoras.

Suelo arcillosoSuelo arenosoSuelo ácidoSuelo bajo en nutrientes
Diente de león

Amapola roja

AcederaSedum
Cola de caballoTrébol de avellanoPensamientosTomillo

Lo que ya sabes sobre la mejora del suelo

¿Has realizado los dos pasos? ¡Enhorabuena! Acabas de ahorrarte el coste de un análisis de laboratorio y ahora ya sabes por dónde empezar. Resumen:

  • Si necesitas mejorar el suelo (paso 1).

  • Qué tipo de suelo hay en tu jardín (paso 2) y

  • si hay mucho o poco humus en los puntos donde has tomado las muestras (paso 2).

A tener en cuenta: El suelo que deberías buscar es una mezcla equilibrada de arena, lodo y humus. En las siguientes secciones aprenderás qué debes hacer tras analizar el suelo de tu jardín.

Descompactar los suelos arcillosos y limosos y hacerlos más permeables

Los suelos compactos, formados principalmente por componentes muy finos como la arcilla, se deben airear. Así facilitaremos el drenaje del agua y dejaremos espacio para que crezcan las raíces de nuestras plantas.

El principio básico de la mejora de suelos compactos: añade material adicional a la tierra. De este modo, puedes airear y hacer más permeable cualquier suelo arcilloso o limoso. La arena de cuarzo o la arena de construcción gruesa y lavada son especialmente adecuadas para ello,  pero también el granulado de lava o la perlita.

Con la parte posterior de un rastrillo alisa la arena sobre una superficie plana; detrás, una carretilla y un seto

Para incorporar los materiales al suelo,  espárcelos con el dorso del rastrillo y, a continuación, trabájalos con una escoba para exteriores. 

Para mejorar el suelo directamente sobre el césped, esparce el material sobre la superficie y, a continuación, utiliza un rastrillo metálico.

En nuestra guía encontrarás más información sobre cómo añadir arena al césped

Cuando todo se haya absorbido bien, debes añadir humus a la tierra. Para ello, procede del mismo modo que con el material de descompactación.

Por cierto: el humus no permanece en el suelo para siempre, sino que los microorganismos que viven en él lo van consumiendo. Por tanto, es aconsejable enriquecer tu suelo arcilloso o limoso cada año añadiendo humus.

Atención: No aconsejamos descompactar la tierra arcillosa utilizando gravilla Una gravilla afilada puede provocar lesiones en las manos desprotegidas, especialmente cuando el suelo está a bajas temperaturas.

Mejora de suelos arenosos: homogeneidad

La tierra cubierta de césped se trabaja con un rastrillo

Incluso con un suelo arenoso, tienes que añadir material para optimizar su estructura y aumentar su capacidad de almacenamiento de agua y nutrientes. 

Para ello, lo mejor es utilizar la arcilla mineral bentonita: Una vez mezclada en el suelo, el resultado es un tipo de suelo limoso inmediato, ya que las capacidades de almacenamiento de agua y nutrientes mejoran de forma espectacular. 

Para mejorar tu suelo, aplica bentonita y humus al mismo tiempo y luego trabájalos en la tierra con un cultivador o rastrillo metálico.

Mejora de suelos ácidos: neutraliza el valor del pH

Además del tipo de suelo, ten siempre en cuenta el pH de la tierra. Especialmente si ves que tus plantas se debilitan a pesar de las buenas condiciones del suelo y de un contenido adecuado de nutrientes.  Es posible que la acidez del suelo sea la razón de este mal crecimiento. 

Puedes saber el valor del pH del suelo con un test de suelo, que puedes encontrar en cualquier tienda de bricolaje o jardinería.

Una mujer con guantes STIHL FUNCTION SENSOTOUCH aplica cal para jardín en el césped; detrás, arbustos y una casa

Mejorar fácilmente un suelo ácido: utiliza cal para el jardín esparciéndola sobre la superficie del suelo según las indicaciones del fabricante. 

Lo mejor es hacerlo justo antes de que llueva. La lluvia ayuda a que la cal se filtre hasta las capas más profundas del suelo. Este es el método más sencillo para neutralizar un suelo ácido.

En nuestra guía encontrarás más información sobre cómo encalar tu césped . 

Enriquecer suelos bajos en nutrientes: Fertilizar y añadir humus

¿Suelo sin nutrientes? Puedes identificarlo, por ejemplo, en forma de plantas con dificultades, hojas de color verde muy claro o infestación de musgo en el césped. 

El suelo pobre en nutrientes puede enriquecerse con una doble táctica: abona la tierra del jardín (normalmente suelo arenoso) para aumentar los nutrientes y, al mismo tiempo, añade una capa de humus a la tierra. El humus retiene los nutrientes y las plantas lo consumen a medida que lo necesitan. Aprende más sobre cómo abonar tu jardín correctamente en nuestro artículo.

Infección de musgo en el césped

Llegados a este punto, deberías estar preparado para enriquecer la tierra de tu jardín si fuera necesario. Solo queda una cuestión: la frecuencia con la que se debe hacer. La respuesta tiene dos partes: Mientras que las mejoras estructurales de tu suelo duran mucho tiempo, los nutrientes se agotan al cabo de un tiempo.

Por eso debes añadir humus al suelo anualmente en primavera y también, según tus necesidades, abonar orgánicamente. Por ejemplo, en el lecho vegetal, más que en las plantas del jardín de rocas. Como regla general: el compost sustituye al abono en aprox. 1/3 y solo debe considerarse como complemento. 

Por lo tanto, mejorar el suelo para obtener frutas y hortalizas o para que tu césped luzca brillante, requiere diferentes combinaciones. El enriquecimiento del suelo de tu lecho debe realizarse en primavera, incluso antes de plantar las diferentes especies.

¡Ya está!: ¡Mucho éxito con la mejora del suelo en tu jardín!